Cada cambio de color cuesta filamento, y la purga forma parte de la impresión
Las mejores impresoras 3D multicolor de 2026
Una impresora multicolor carga varios filamentos a la vez y alterna entre ellos durante una impresión, y la forma de cambiar decide tanto el resultado como el coste de uso. La disposición habitual lleva cada bobina a una boquilla única y las intercambia allí, lo que significa que el color anterior debe expulsarse antes de que el nuevo llegue a la pieza: la purga, un desperdicio de filamento que crece con cada cambio y que un fabricante describe, si lo hace, como una torre o una rampa y no como una cifra. La alternativa son varios cabezales que se aparcan y se intercambian, lo que desperdicia mucho menos y cuesta más construir. El número de filamentos que carga la unidad se publica, y que la unidad de alimentación se venda con la impresora o por separado es una diferencia de precio real. La compatibilidad de materiales importa aquí más que en ningún otro sitio: un alimentador que maneja bien los filamentos rígidos puede no aceptar los flexibles, y el anuncio que lo dice ahorra un atasco. Después vienen las características habituales de una impresora — volumen de impresión declarado, carcasa, nivelación — y el software, porque el color se asigna en el laminador antes de llegar a la máquina. Comparamos filamentos cargados, método de cambio, gestión de la purga, volumen de impresión, carcasa, límites de materiales y alimentador incluido o no.